Joey Lomangino: el ciego al que Garabandal prometió «nuevos ojos»
Última actualización: octubre de 2026

Joey Lomangino fue un estadounidense ciego desde los 16 años que se convirtió en el gran difusor de Garabandal en el mundo. En 1964, Conchita González le comunicó que, según la Virgen, recibiría «nuevos ojos» el día del Gran Milagro.
Joey murió el 18 de junio de 2014 sin haber recuperado la vista. Su historia es una de las más conmovedoras de Garabandal y, a la vez, una de las más discutidas: para unos, la promesa sigue en pie de otra forma; para otros, es una profecía que no se cumplió.
Brooklyn, 1947: el accidente
Joseph Lomangino nació en Bay Ridge, un barrio de Brooklyn (Nueva York), en una familia humilde de origen italiano. Era el mayor de varios hermanos, y su padre, Pasquale, al que llamaban Charlie, repartía hielo y carbón por las casas.
27 de junio de 1947
Con 16 años, Joey estaba comprobando la presión de un neumático de camión con un manómetro defectuoso cuando la llanta de acero explotó y le golpeó en la cara.
Sobrevivió a graves heridas, pero perdió por completo la vista y también el sentido del olfato. Sus seguidores destacan que despertó en la oscuridad el 16 de julio, fiesta de la Virgen del Carmen, la misma advocación con la que se aparecería en Garabandal años después.
Años difíciles
El accidente hundió a la familia en la pobreza, y durante años vivieron en buena parte de la ayuda de vecinos y amigos. En 1954, Joey y sus hermanos emprendieron un negocio que, poco a poco, les dio estabilidad económica. Por entonces, Joey apenas practicaba la fe.
El encuentro con el padre Pío
A principios de los años sesenta, y casi por compromiso con su familia, Joey viajó a San Giovanni Rotondo, en Italia, donde vivía el padre Pío. Aquel viaje cambió su vida.
La confesión
Según su propio relato, al confesarse con el padre Pío se quedó en silencio, avergonzado. El capuchino le fue recordando sus pecados en inglés y le dio la absolución. Joey salió de allí con una nueva forma de entender su ceguera.
«Joey, no tengas miedo»
Días después, mientras esperaba de rodillas la bendición del padre Pío con otros hombres, notó de golpe un olor intenso y se echó hacia atrás, asustado. El padre Pío se acercó, le dijo que no tuviera miedo y le tocó la nariz.
Joey contó que desde ese momento recuperó el olfato, que había perdido dieciséis años antes en el accidente. Los seguidores del padre Pío lo consideran uno de sus prodigios.
La pregunta sobre Garabandal
Según los relatos, Joey preguntó al padre Pío si era verdad que la Virgen se estaba apareciendo a cuatro niñas en España, y la respuesta fue afirmativa. Cuando le preguntó si debía ir, el padre Pío le animó a hacerlo.
Garabandal y la promesa de 1964
Joey llegó a Garabandal en 1963 y volvió muchas veces. Al año siguiente recibió la noticia que marcaría el resto de su vida.
19 de marzo de 1964
El día de San José, Conchita tuvo una locución en los Pinos. Según su relato, la Virgen le dijo que Joey recibiría «nuevos ojos» el día del Gran Milagro. Conchita se lo comunicó por carta, y el texto de esa carta se ha conservado y se cita incluso en estudios académicos.
La promesa se concreta
En entrevistas de los años setenta, Conchita insistió en la promesa. En 1974 añadió un detalle importante: Joey recibiría nuevos ojos en el momento del Milagro y, a partir de entonces, vería de forma permanente.
Presente en el segundo mensaje
Joey estaba en Garabandal el 18 de junio de 1965, el día en que Conchita transmitió el segundo mensaje. Lo puedes leer en los mensajes de Garabandal.
El apóstol de Garabandal
Durante cinco décadas, Joey dedicó su vida a difundir los mensajes de Garabandal, y muchos le llaman su gran apóstol.
Los Trabajadores de Nuestra Señora del Carmen
En 1968 fundó en Lindenhurst, Nueva York, la asociación The Workers of Our Lady of Mount Carmel de Garabandal (Los Trabajadores de Nuestra Señora del Monte Carmelo de Garabandal). Desde allí se publicaron materiales, se organizaron peregrinaciones y se creó una red de centros en distintos países.
Conferencias por todo el mundo
A pesar de su ceguera, Joey viajó durante años dando conferencias sobre el padre Pío y Garabandal ante auditorios de cientos de personas. Hablaba de oración, de penitencia y de la Eucaristía, y la promesa de sus nuevos ojos formaba parte de su testimonio.
18 de junio de 2014: su muerte
Joey Lomangino murió en Nueva York el 18 de junio de 2014, a los 83 años, rodeado de su familia. Su asociación comunicó que había fallecido de un ataque al corazón.
Una fecha significativa
La fecha llamó la atención de inmediato: el 18 de junio es el aniversario de la primera aparición del ángel en Garabandal, en 1961, y del segundo mensaje, en 1965. Para sus seguidores, no fue una casualidad.
Sin haber recuperado la vista
Joey murió ciego. El Gran Milagro no se había producido y, con él, tampoco la promesa de sus nuevos ojos tal como se había entendido durante cincuenta años.
El debate: ¿profecía incumplida?
La muerte de Joey abrió un debate que sigue vivo: ¿se incumplió la promesa de los nuevos ojos o hay que entenderla de otra manera?
Lo que dicen los seguidores
- Ojos espirituales o glorificados: algunos interpretan que los «nuevos ojos» se referían a la visión de Dios después de la muerte.
- Lo vio antes de morir: otros comparan su caso con el del padre Pío, que murió en 1968 antes del Milagro. Tras su muerte se dijo que lo había visto por anticipado, y algunos sostienen lo mismo de Joey.
- Una ofrenda: sus colaboradores más cercanos sostienen que Joey sacrificó su curación física por la ceguera espiritual de los demás, y lo presentan como un ejemplo de respuesta a Garabandal.
Lo que dicen los críticos
Los críticos responden que en 1974 Conchita no habló de unos ojos espirituales, sino de que Joey vería de forma permanente a partir del Milagro. Para ellos, reinterpretar la promesa después de su muerte es el mismo patrón que se repite en otras profecías de Garabandal, como la del padre Pío o la del cuerpo del padre Andreu.
La postura de la Iglesia
La Iglesia no se ha pronunciado sobre esta profecía concreta. Garabandal sigue bajo el non constat, como explicamos en qué dice la Iglesia sobre Garabandal.
Preguntas frecuentes
¿Quién fue Joey Lomangino?
Un estadounidense de Brooklyn, ciego desde los 16 años, que dedicó su vida a difundir los mensajes de Garabandal y fundó en 1968 una asociación con ese fin.
¿Cómo se quedó ciego?
El 27 de junio de 1947, la llanta de acero de un neumático de camión que estaba inflando le explotó en la cara. Perdió la vista y el olfato.
¿Qué le prometió Garabandal?
Según una locución de Conchita del 19 de marzo de 1964, Joey recibiría «nuevos ojos» el día del Gran Milagro.
¿Recuperó la vista?
No. Murió ciego el 18 de junio de 2014, a los 83 años, sin que el Gran Milagro se hubiera producido.
¿Qué relación tuvo con el padre Pío?
Joey contó que el padre Pío le devolvió el olfato a principios de los años sesenta y que le animó a ir a Garabandal.
Fuentes
- Garabandal.us – La historia de Joey, web de su asociación
- Garabandal.us – Joey Lomangino y el padre Pío
- Apostolado de Garabandal – Joey Lomangino y Garabandal
- Catholic Stand – 20/20 Vision of Garabandal, con Marc Conza, testimonio de un colaborador
- InfoVaticana – El «Gran Milagro» de Garabandal: profecía que crece con los años, visión crítica
Nota editorial: NOCTAVIA recoge la historia de Joey Lomangino a partir de su propio testimonio y de fuentes favorables y críticas. Más contexto en la cronología completa de Garabandal.