La Virgen del Buen Consejo, la devoción mariana que ha acompañado a León XIV toda su vida

Icono dorado de la Virgen con el Niño sobre un altar con velas y flores, bajo arcos de piedra
Recreación de un antiguo icono de la Virgen con el Niño en un santuario iluminado con velas | Crédito: Imagen ilustrativa generada con IA

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Mientras León XIV se recupera de su reciente operación de pulmón, muchos fieles han vuelto la mirada a la advocación mariana más ligada a su vida: Nuestra Señora del Buen Consejo, venerada en el santuario de Genazzano, en las afueras de Roma.

El santuario, de raíces medievales, conserva un icono de la Virgen con el Niño llegado en el siglo XV y está custodiado desde entonces por la Orden de San Agustín. La relación del Papa con este lugar viene de lejos. Robert Francis Prevost ingresó en los agustinos en la provincia de Chicago, dedicada precisamente a la Madre del Buen Consejo. Conoció el santuario en los años ochenta, durante su formación en Roma, y volvió a él muchas veces como prior general de la orden.

Su primera salida como Papa

El 10 de mayo de 2025, solo dos días después de su elección, León XIV salió por sorpresa del Vaticano para rezar ante la imagen. En el libro de firmas dejó escrito que sentía el deber y el profundo deseo de visitarla, y la describió como la Madre que le ha acompañado toda su vida con su presencia maternal.

La rosa de oro y el fresco

El 7 de septiembre de 2026, víspera de la Natividad de la Virgen, el Papa regresó a Genazzano para celebrar la Misa con sus hermanos agustinos. Ante la imagen dejó una rosa de oro, un gesto que en 1431 ya había tenido el Papa Martín V, natural del pueblo.

En esa visita descubrió además un fresco del artista Marco Innocenzi que lo representa rezando ante la Virgen del Buen Consejo. La obra continúa la tradición de retratar a los pontífices que han peregrinado al santuario: Urbano VIII en 1630, el beato Pío IX en 1864, san Juan XXIII en 1959 y san Juan Pablo II en 1993.

En su homilía, León XIV encomendó a la Madre del Buen Consejo todo lo que está naciendo en la humanidad, y pidió imaginación y valentía para sembrar la paz en un mundo en conflicto.

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