«Venite ad me»: el Vaticano publica un documento sobre cómo transmitir la fe en un cambio de época

Por G.Cotha
El Dicasterio para la Doctrina de la Fe publicó el 22 de octubre «Venite ad me» («Venid a mí»), con el subtítulo «Consideraciones sobre la transmisión de la fe en el cambio de época». Es un documento de reflexión pastoral que busca ayudar a cada Iglesia local a encontrar nuevos caminos para anunciar el Evangelio allí donde la fe ya no pasa con naturalidad de una generación a otra.
La iniciativa había sido solicitada por el Papa Francisco y fue asumida después por León XIV. Para elaborar el texto, el Dicasterio consultó a las conferencias episcopales de todo el mundo, y respondió en torno al 70 % de ellas. Por eso el documento recoge aportaciones de episcopados muy diversos.
Un diagnóstico del momento actual
Según el texto, la época actual está marcada por lo que llama la «soberanía del yo», el debilitamiento progresivo de las relaciones personales y el peso creciente de lo digital en la forma en que las personas se relacionan. Esta dificultad afecta tanto a los países ricos y secularizados como a aquellos donde el número de cristianos crece.
Volver a lo esencial
La respuesta que propone el documento pasa ante todo por volver al kerigma, es decir, al primer anuncio de la fe: el encuentro con Cristo vivo. Como subrayó el director editorial de los medios vaticanos, Andrea Tornielli, ya no basta con transmitir contenidos doctrinales o apelar a valores cristianos, como cuando el Evangelio se respiraba en la familia y en la sociedad. Tampoco puede confiarse la evangelización a estrategias de marketing.
El texto pone el acento en el testimonio y en comunidades vivas capaces de iniciar en la fe tanto a niños como a adultos. Y destaca la liturgia, el arte, la música y la piedad popular como cauces para llegar al corazón de las personas. El prefecto del Dicasterio, el cardenal Víctor Manuel Fernández, había adelantado que el documento recordaría conversiones ligadas a la liturgia, como la de san Agustín.
Tornielli resumió el espíritu del texto con unas palabras de Benedicto XVI en Fátima, el 13 de mayo de 2010: lo que atrae a la fe no son los discursos ni los moralismos, sino el encuentro con creyentes que, con su vida, dan testimonio de Cristo.







